Somos doce. Cuatro nadamos esta agua desde 2019, el resto fue llegando de a uno y se quedó.
Sin parches ni club. Dos botes como mínimo, cinco como máximo, y nadie nada delante de quien conoce las cuevas.
Somos doce
Nueve botes
Una ruta
Nadamos la cala antes de que el primer ferry rodee la punta. Cuatro cruces. Agua fría y clara, las cuevas para nosotros solos, y nadie más acá hasta que los botes del mercado salen del muelle de Cala Rossa.